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Carros ortopedicos para caninos y felinos

Los carros ortopédicos son el medio ideal de sostén cuando un canino o felino presenta trastornos de locomoción. Los animales que al deambular muestren sintomatología de tipo reumatoide, con signos de paresia en su tren posterior, o ya se encuentren parapléjicos o cuadripléjicos, deben utilizar un modelo ortopédico mientras se aplican otras técnicas fisioterápicas de rehabilitación.

Se pueden utilizar sin ningún inconveniente en caninos de pequeña, mediana o gran talla. Mejoran la calidad de vida del paciente, el que pronto reconoce su nueva dimensión corporal y deambula con total naturalidad. Un canino paralítico al ponerse en movimiento sale de su aparente apatía, provocando cambios en el estado de ánimo de sus dueños y actitud de sorpresa en terceras personas. Es indispensable su empleo para el tratamiento de las úlceras y dermatosis producidas por arrastre sobre sus deyecciones, dada la posición decúbito permanente de su tren posterior.

Los caninos se adaptan con total normalidad al efectuar sus eliminaciones estando su tren posterior suspendido del modelo. Actitud que libera a sus propietarios del continuo aseo que deben realizar en el animal postrado. El tiempo que debe emplearse un carro ortopédico varía de acuerdo con el paciente y será diferente en un canino cuya disfunción fue diagnosticada como permanente, de aquel que presente un cuadro de paresia o paraplejía transitoria. En ambos casos dependerá del carácter del animal, de su estado general y su hábitat, dentro del cual siempre deben ser respetadas sus costumbres.

Considero que un hospital veterinario o clínica donde se ofrezcan servicios de traumatología, cirugía y ortopedia canina, deberían prever la utilización de este valioso instrumento, contando con modelos adaptables a caninos de pequeña, mediana o gran talla. Destaco el uso de los modelos ortopédicos con cuatro ruedas en los siguientes casos particulares: En la convalecencia de caninos que hayan sufrido la fractura de dos de sus miembros, estén estos tratados con férulas, clavos o fijaciones externas. En pacientes que presenten un mal estado general, seniles u obesos. En animales cuadripléjicos y en todos los casos de parálisis transitoria o permanente del tren anterior.