Cardiologia Veterinaria - Pericarditis constrictiva canina.

Pericarditis
Constrictiva
Enfermedades del corazón en perros - Pericarditis constrictiva canina
La Pericarditis Constrictiva Canina, es una forma crónica de pericarditis en la cual el pericardio se encuentra rígido, cicatrizado y con menos elasticidad de la normal. El pericardio no puede distenderse mientras el corazón palpita, lo cual impide que las cámaras del corazón se llenen y, como consecuencia, se reduce el gasto cardíaco (cantidad de sangre bombeada por el corazón), lo que ocasiona directamente que ésta se represe detrás del mismo, produciendo síntomas de insuficiencia cardíaca.
Se produce engrosamiento y fibrosis de las capas del pericardio. El pericardio, es una estructura en forma de saco que envuelve al corazón, y la entrada y salida de los grandes vasos. Las funciones del pericardio son múltiples, fija al corazón dentro de la cavidad torácica, lubrica la superficie epicárdica y es una barrera mecánica en contra de infecciones o metástasis, que en ocasiones pueden fusionarse. El llenado ventricular se reduce, esto permite que los ventrículos se llenen aproximadamente al 70% de su volumen diastólico antes de la contracción auricular, ya que esta determinado por la distensibilidad; por lo tanto la descarga sistólica es menor y se produce aumento de la presión venosa y congestión venosa, colecta pleural, hepatomegalia, ascitis. El pulso suele ser débil, por la disminución del llenado ventricular, el ventrículo se va llenando menos.
Los métodos complementarios muestran distintas alteraciones, frecuentemente no específicas de la pericarditis constrictiva:
En el electrocardiograma de la pericarditis constrictiva, puede ser normal o mostrar alteraciones útiles, pero no específicas, que indiquen la existencia de una posible efusión pericárdica. Por lo tanto, puede aparecer un ritmo sinusal normal o una taquicardia sinusal característica de insuficiencia cardiaca. Incluso es frecuente encontrar diferentes arritmias ventriculares o supraventriculares.
La radiografía torácica muestra colecta pleural (secundaria), es una imagen típica de un paciente con efusión pericárdica muestra la silueta cardiaca globosa, aumentando el tamaño cardiaco, en ambas proyecciones, ya sea latero-lateral como ventrodorsal. Otros hallazgos radiográficos, secundarios a una posible insuficiencia cardiaca derecha incluyen efusión pleural, hepatomegalia, dilatación de la vena cava caudal y/o de las venas pulmonares y ascitis. En los tumores de base cardiaca se suele observa una desviación dorsal de la traquea y del bronquio craneal, así como un aumento de la zona del proyección del mediastino.
Por medio de la ecocardiografía de la pericarditis constrictiva es el método más efectivo que se ha encontrado para este tipo de enfermedad. Permite identificar masas cardiacas y determinar la presencia o no de efusión pericárdica, así como el típico y famoso movimiento de campaneo del corazón esto se produce en el interior del saco pericárdico. También podemos detectar cambios en el tamaño y en la forma de las cámaras cardiacas y el estado de la función ventricular. Se muestra la ausencia de líquido pericárdico (o solamente pequeña cantidad) y no se observan signos de patologías (cardiomiopatía, insuficiencia mitral crónica) que pudieran causar los signos congestivos.
Las causas más comunes de la pericarditis constrictiva son condiciones que inducen la inflamación crónica del pericardio: tuberculosis , radioterapia del tórax y cirugía del corazón.
Otra causa menos frecuente de la enfermedad es el mesotelioma (un tumor) del pericardio o el drenaje incompleto de flujo anormal que se acumula en el saco pericárdico, el cual se puede presentar con pericarditis purulenta o en hemopericardio pos-quirúrgico (la cual es el sangrado dentro del saco pericárdico). La pericarditis constrictiva también puede desarrollarse sin causa aparente y es una condición poco común.
El tratamiento de la pericarditis constrictiva, es el examen del fluido pericárdico obtenido por pericardiocentesis será de gran utilidad a la hora de emitir un diagnósticoes. Por otro lado también es la extirpación quirúrgica del pericardio parietal (pericardiectomía), que en ocasiones puede ser difícil de realizar por la adherencia entre las capas pericárdicas, se debe actuar inmediatamente ya que se esta ante una urgencia clínica.
Se recomienda el control periódico de los pacientes con diagnóstico de colecta pericárdica idiopática para decidir la pericardiectomía, tiene una alta tasa de complicaciones y a menudo se recomienda sólo en casos sintomáticos graves. De esta manera se evita que puedan producirse adherencias entre las capas del pericardio que constituyan un factor de riesgo al extirpar el pericardio parietal. En algunos casos, la pericarditis constrictiva no se puede prevenir. Aunque si se presenta una condición del pericardio que conlleve a pericarditis constrictiva, se debe tratar de manera adecuada y el paciente debe someterse a chequeos periódicos.

Pericarditis
Constrictiva
Enfermedades del corazón en perros - Pericarditis constrictiva canina
La Pericarditis Constrictiva Canina, es una forma crónica de pericarditis en la cual el pericardio se encuentra rígido, cicatrizado y con menos elasticidad de la normal. El pericardio no puede distenderse mientras el corazón palpita, lo cual impide que las cámaras del corazón se llenen y, como consecuencia, se reduce el gasto cardíaco (cantidad de sangre bombeada por el corazón), lo que ocasiona directamente que ésta se represe detrás del mismo, produciendo síntomas de insuficiencia cardíaca.
Se produce engrosamiento y fibrosis de las capas del pericardio. El pericardio, es una estructura en forma de saco que envuelve al corazón, y la entrada y salida de los grandes vasos. Las funciones del pericardio son múltiples, fija al corazón dentro de la cavidad torácica, lubrica la superficie epicárdica y es una barrera mecánica en contra de infecciones o metástasis, que en ocasiones pueden fusionarse. El llenado ventricular se reduce, esto permite que los ventrículos se llenen aproximadamente al 70% de su volumen diastólico antes de la contracción auricular, ya que esta determinado por la distensibilidad; por lo tanto la descarga sistólica es menor y se produce aumento de la presión venosa y congestión venosa, colecta pleural, hepatomegalia, ascitis. El pulso suele ser débil, por la disminución del llenado ventricular, el ventrículo se va llenando menos.
Los métodos complementarios muestran distintas alteraciones, frecuentemente no específicas de la pericarditis constrictiva:
En el electrocardiograma de la pericarditis constrictiva, puede ser normal o mostrar alteraciones útiles, pero no específicas, que indiquen la existencia de una posible efusión pericárdica. Por lo tanto, puede aparecer un ritmo sinusal normal o una taquicardia sinusal característica de insuficiencia cardiaca. Incluso es frecuente encontrar diferentes arritmias ventriculares o supraventriculares.
La radiografía torácica muestra colecta pleural (secundaria), es una imagen típica de un paciente con efusión pericárdica muestra la silueta cardiaca globosa, aumentando el tamaño cardiaco, en ambas proyecciones, ya sea latero-lateral como ventrodorsal. Otros hallazgos radiográficos, secundarios a una posible insuficiencia cardiaca derecha incluyen efusión pleural, hepatomegalia, dilatación de la vena cava caudal y/o de las venas pulmonares y ascitis. En los tumores de base cardiaca se suele observa una desviación dorsal de la traquea y del bronquio craneal, así como un aumento de la zona del proyección del mediastino.
Por medio de la ecocardiografía de la pericarditis constrictiva es el método más efectivo que se ha encontrado para este tipo de enfermedad. Permite identificar masas cardiacas y determinar la presencia o no de efusión pericárdica, así como el típico y famoso movimiento de campaneo del corazón esto se produce en el interior del saco pericárdico. También podemos detectar cambios en el tamaño y en la forma de las cámaras cardiacas y el estado de la función ventricular. Se muestra la ausencia de líquido pericárdico (o solamente pequeña cantidad) y no se observan signos de patologías (cardiomiopatía, insuficiencia mitral crónica) que pudieran causar los signos congestivos.
Las causas más comunes de la pericarditis constrictiva son condiciones que inducen la inflamación crónica del pericardio: tuberculosis , radioterapia del tórax y cirugía del corazón.
Otra causa menos frecuente de la enfermedad es el mesotelioma (un tumor) del pericardio o el drenaje incompleto de flujo anormal que se acumula en el saco pericárdico, el cual se puede presentar con pericarditis purulenta o en hemopericardio pos-quirúrgico (la cual es el sangrado dentro del saco pericárdico). La pericarditis constrictiva también puede desarrollarse sin causa aparente y es una condición poco común.
El tratamiento de la pericarditis constrictiva, es el examen del fluido pericárdico obtenido por pericardiocentesis será de gran utilidad a la hora de emitir un diagnósticoes. Por otro lado también es la extirpación quirúrgica del pericardio parietal (pericardiectomía), que en ocasiones puede ser difícil de realizar por la adherencia entre las capas pericárdicas, se debe actuar inmediatamente ya que se esta ante una urgencia clínica.
Se recomienda el control periódico de los pacientes con diagnóstico de colecta pericárdica idiopática para decidir la pericardiectomía, tiene una alta tasa de complicaciones y a menudo se recomienda sólo en casos sintomáticos graves. De esta manera se evita que puedan producirse adherencias entre las capas del pericardio que constituyan un factor de riesgo al extirpar el pericardio parietal. En algunos casos, la pericarditis constrictiva no se puede prevenir. Aunque si se presenta una condición del pericardio que conlleve a pericarditis constrictiva, se debe tratar de manera adecuada y el paciente debe someterse a chequeos periódicos.








