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Los animales de compañía
Cuando nos referimos a animales de compañía lo hacemos desde una egoísta óptica humana y desde el preconcepto de que los animales nos hacen compañía a nosotros. Pensó el lector alguna vez que ellos también sienten que nosotros somos para ellos sus animales de compañía y que por lo tanto sufren de soledad cuando el amo se va y los deja solos. Hemos comentado en diversas oportunidades el modo del que se vengan por este “desamor” y no es infrecuente que al retornar a la casa nos encontremos con objetos (plantas, sillas, jarrones, etc.) rotos a modo de venganza o de protestas no verbalizadas
Hemos también comentado oportunamente acerca de los derechos adquiridos por perros y gatos europeos que permiten que acompañen a sus propietarios en los medios de transporte – subtes, micros, taxis – y que compartan cualquiera de sus colaciones, encontrándolos juntos en los mejores restaurantes de París, en famosas cafeterías Vienesas, o en cualquiera otra de las ciudades del viejo Continente.
El último avance logrado lo constituye la posibilidad de llevar a las mascotas a los lugares de trabajo consiguiéndose con ello una sinergización y potenciación de afectos, encontrando las empresas un mejor rendimiento de sus empleados con esta nueva modalidad. Por ello estimulan esta nueva moda brindando algunas comodidades para que los animales de compañía – mascotas y amos – se sientan más confortables.
El siglo que acaba de terminar estuvo jalonado por una serie de hitos de reivindicación, desde aquellos movimientos feministas de principios de siglo hasta la de diversos grupos minoritarios que reclamando por sus derechos obtuvieran respuesta. La mayor parte de estos logros fueron documentados en pactos tales como el de San José de Costa Rica, y tantos otros.
Los animales domésticos esperan aún aquel que determine sus derechos y deberes, más allá de las reglamentaciones punitivas vigentes, o aquellas pocas previstas por el Código Civil, o las leyes de Rabia.
No como admonición, sino como suposición lógica, llegará el día en que en nuestro país se acuerden que la civilización ha evolucionado y que los animales forman también parte de esta civilización.
